miércoles, 27 de noviembre de 2013

Visita al Museo Pedagógico

Tras nuestra visita al museo pedagógico de la UAM, hemos conocido mejor las realidades de los materiales que se utilizaban en las escuelas y en la educación. Este centro es el indicado para hacer ciertas investigaciones sobre los métodos de lectura antiguos (todo anterior al 70), cómo era la educación en estos aspectos durante la guerra civil, etc.



En los 70 se promulgó una ley importantísima en la época de Franco (la LGE, Ley General de Educación).
En un principio, primaria tenía 8 años y el bachillerato de esa época empezaba a los 10 años. Si primaria acababa a los 14 entonces empezaban de forma paralela. Cada uno hacía lo que podía y era una gran discriminación porque al final las familias pudientes eran las que enviaban sus hijos a bachiller. También estaba vigente la separación de sexos, que estaba reflejada en el currículum: había asignaturas y libros concretos para niños y otros para niñas.
Las “escuelas normales” estaban separadas también, que eran las de magisterio.
Se produjo un gran cambió en los manuales escolares. Hasta los años 70 los libros eran en blanco y negro, no había mucha fotografía, era pequeño y reducido… hasta que a partir de ese año apareció Santillana, Anaya… que hicieron grandes libros en color con bonitas ilustraciones y muchos ejercicios que cambió por completo la realidad.

En aquellos momentos se le daba gran importancia a la enciclopedia. Lo primero que aparece en la misma es la religión o la lengua. Son concisos y lo explica muy bien. En toda la enciclopedia se encuentran todas las asignaturas.


En la escuela primaria antigua, se primaban las enseñanzas fundamentales que eran escribir, leer y calcular:
En cuanto a la lectura, no se tenían los conocimientos de ahora por lo que se enseñaba de una manera un poco desastrosa.
En la escritura, se le dedicaba mucho tiempo. La tecnología a facilitado su evolución y con esto nos referimos a un sencillo bolígrafo y materiales necesarios para escribir. Antes solo había lápiz, y la tinta líquida con las plumas.




Una asignatura era la caligrafía. Era importante y tenían que rellenar multitud de cuadernos para ensayar todos los tipos de letra. La exigencia era muy grande. Los cuadernillos de escritura no llegaban a todos los colegios ni todos tenían dinero para comprarlos por lo que el profesor tenía que tener muy buena caligrafía para facilitar él mismo el material con su propia mano. La tinta corría el riesgo de caerse por lo que los propios pupitres estaban diseñados para sujetarla.
La pluma estilográfica era un lujo que no era para cualquiera. Por lo tanto, al no existir esa tecnología que hubo posteriormente, todo lo que se hacía en las empresas y bancos, se hacía a mano por lo que estaba muy valorado por la sociedad.

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